Focaccia de olivas, cebolla y tomates cherry estilo Tagliatella

Si has ido alguna vez a algún restaurante de la cadena italiana Tagliatella, seguro que has probado su focaccia de olivas, cebolla y tomates cherry, aderezada con orégano, romero y cocida al horno de piedra.

Estos “panecillos” se ofrecen a los clientes como aperitivo junto a la bebida mientras llega el plato principal y la verdad es que tienen bastante éxito, cosa normal ya que están muy buenos.

La focaccia viene a ser un cruce entre pan, una pizza y una “coca”. Su masa es blanda como la miga del pan, lleva ingredientes cocidos al horno encima cómo una pizza y su aspecto se parece mucho a la “coca de recapte” catalana.

 

Ingredientes de la focaccia al estilo Tagliatella

Para preparar la focaccia al estilo Tagliatella necesitaremos 350 gramos de harina de fuerza, 200 ml de agua caliente, 20 gramos de levadura fresca, aceite de oliva, aceitunas sin hueso (preferiblemente verdes), 1 cebolla, 5 tomates cherry, romero, oréganos, sal y 1 cucharadita de ajo en polvo.

Es una receta 100% vegana y no lleva ningún ingrediente que provenga de un animal, pero la puedes aderezar con casi cualquier cosa y siempre queda buenísima, además de ser perfecta como entrante para servir a nuestros invitados en cualquier ocasión.

¡A cocinar!

 

Cocinar una focaccia paso a paso

Lo primero que haremos será mezclar con las manos la harina, el orégano, el ajo, la sal y el romero en un bol para que las hierbas queden bien integradas en la harina.

A continuación añadimos poco a poco el agua caliente, el aceite de oliva y la levadura y mezclamos todo con un tenedor, una cuchara o las manos si lo prefieres hasta formar una masa homogénea en forma de bola.

Sabrás que la mezcla está preparada cuando ya no se te pegue en las manos ni en el bol 😉

Cuando tengamos la masa lista, la colocamos en el bol y la tapamos con un trapo mojado o con film transparente de plástico y la dejamos reposar durante una hora, hasta que duplique su tamaño.

Una vez haya reposado una hora, sacamos la masa del bol y sobre una superficie harinada, la volvemos a amasar durante 1 o 2 minutos.

Ahora ya podemos extender la masa en una bandeja de horno o de cerámica previamente aceitada, procurando que el grosor de la masa sea de 2 centímetros aproximadamente. Os recomiendo usar una bandeja no muy grande porque tendréis que estirar mucho la masa y al subir, os quedará muy baja.

En este punto ya podemos encender el horno para que se vaya calentando hasta llegar a los 180º, si tu horno tiene ventilador lo dejamos encendido.

Mientras se calienta el horno, podemos cortar los tomates cherry y las olivas a rodajas y la cebolla en láminas. Luego lo extendemos sobre la masa y agregamos algo más de orégano, sal y romero por encima. Al acabar lo aceitamos todo para que quede bien dorado y no se queme en el horno.

Ahora ya podemos poner nuestra focaccia al horno y dejarla durante 45 minutos para que acabe de cocinarse bien la masa y los ingredientes. Pasados esos 45 minutos y si vemos que ya está doradito, lo podemos retirar del horno y dejar enfriar un poco.

Una vez templado, cortamos la focaccia a tiras y aderezamos con más orégano, romero o sal al gusto y ya podemos emplatar y servir. Te recomiendo que la sirvas un poco caliente para poder saborearla mejor.

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