Descubre el marketing olfativo de la mano de Aromatiza.me

En un mundo cada vez más conectado las opciones disponibles a la hora de adquirir un servicio o producto se multiplican, lo que supone un aumento de la competencia.

Uno de los desafíos a los que las marcas deben enfrentarse es el de destacar y mantener la relevancia. Contar con una estrategia diferenciadora puede significar el éxito y la permanencia en el mercado de un negocio.

Para ello, es imprescindible implementar todas las herramientas disponibles para seducir al consumidor y fidelizarlo. Una de las técnicas más innovadoras y efectivas es el llamado marketing olfativo.

 

Emociones, aromas y mercadotecnia

El olfato es uno de los sentidos más hiperestésicos del hombre. Pueden percibirse alrededor de 10.000 olores, mientras que solo pueden distinguirse unos 200 colores. Además, es el que más se recuerda.

Cuando se percibe un aroma, se desencadenan una serie de emociones que quedan impresas en el cerebro y que regresan cada vez que se nota de nuevo esa fragancia. Así, si olemos la colonia con la que nuestra madre nos peinaba de niños volveremos a experimentar lo que sentíamos entonces.

Cuando un aroma conecta con una emoción, se genera una experiencia sensorial que apela a los instintos más básicos del ser humano. Esta es la base del marketing olfativo: generar experiencias sensitivas y despertar emociones para conectar con el cliente.

Es una parte de lo que se conoce como marketing sensorial. Este se dedica a promover conductas y emociones para facilitar las ventas a través de estímulos dirigidos a la vista, el olfato, el tacto y el gusto.

En él no se utilizan símbolos o imágenes sofisticadas que necesiten ser entendidas. Se dirige únicamente a la parte más experiencial y sensitiva del consumidor que, sin ser consciente, recordará la marca o el servicio durante más tiempo.

Pero no es el único beneficio que se obtiene con la aromatización de un comercio, también:

  • Se estimula la mente del consumidor con sensaciones agradables de experiencias pasadas. Esto le hará sentir más confiado e inclinado a comprar, lo que puede aumentar las ventas directas hasta un 25%. Sus valoraciones positivas se incrementarán, por lo que la demanda indirecta también crecerá.
  • Se fideliza al cliente, aspecto imprescindible para la supervivencia empresarial, ya que favorece el recuerdo y la preferencia de la marca de forma sencilla y eficaz.
  • El producto, servicio o sello comercial se enriquece y mejora, pues pasa a formar parte del universo personal del comprador y, a la vez, se diferencia de sus competidores.
  • Mejora el rendimiento de los empleados y el ambiente general del trabajo, ya que estos también perciben los estímulos positivos de las fragancias. Pero, además, al sentirse más a gusto, transmitirán su buen ánimo al usuario, influyendo en sus hábitos de compra.

Es muy importante destacar que no es suficiente con aromatizar un comercio, empresa o evento promocional. Es necesario combinar armónicamente los estímulos olfativos con el resto de impulsos sensoriales.

Si la experiencia auditiva, visual y olfativa no están en equilibrio se crearía un efecto contrario, lo que genera el rechazo del consumidor.

 

Cómo poner la aromatización en práctica

Los aromas más utilizados en aromarketing se dividen en tres grupos: relajantes, energizantes o sensuales. Pueden aplicarse solos o combinados. En estas categorías se incluyen miles de fragancias con matices sutiles que ayudan a marcar la diferencia.

Dependiendo de lo que se quiera evocar, los gustos del empresario y el tipo de negocio, se utilizará una u otra aromatización. También se pueden aplicar a un local en conjunto o solo a una parte de él.

En el caso de un centro que tenga restaurantes y tiendas de juguetes y golosinas, por ejemplo, podría emplearse un aroma a barbacoa en la zona de restauración y otro de caramelo o chocolate alrededor de las tiendas antes mencionadas.

No existe una sola manera de utilizar aromas específicos en un entorno comercial para suscitar emociones e influir en el comportamiento de los consumidores.

En Aromatiza.me, tras una reunión informativa en la que se recopila la información necesaria acerca de los gustos y necesidades del cliente, el sector en el que trabaja, el tipo de local a aromatizar y el público al que se dirige, se diseñan diferentes soluciones para que la marca o producto quede ligada a una fragancia única que estrechará la relación con el consumidor, con su consecuente adhesión y aumento de ventas.

Tras ese briefing, se establecerá la estrategia más apropiada que puede consistir en:

  • Crear un odotipo o logotipo aromático propio que se convertirá en la esencia olfativa de la marca. El consumidor la reconocerá e identificará rápidamente, asociándola a recuerdos agradables. Los diseñadores olfativos de aromatiza.me crearán el olor más efectivo para establecer un vínculo sensorial permanente con los compradores. Esta estrategia es la que utilizan marcas como Massimo Duti, que cuenta con una fragancia exclusiva con la que ambienta todas sus tiendas y que el consumidor asocia con ellas.
  • Destacar un olor vinculado al producto que se comercializa para despertar emociones positivas reforzando la identidad de la marca. Por ejemplo, Rolls Royce aromatiza los vehículos que llegan a su taller con olor a cuero y madera. Establece, así, un vínculo significativo para los clientes entre esos aromas y la marca. En los parques de atracciones de Disney emplean olor a pólvora para sus espectáculos de piratas, con lo que la experiencia de los visitantes se enriquece. También esparcen olor a palomitas por todas las instalaciones para incentivar su consumo.
  • Acentuar el olor específico del artículo a la venta y reproducirlo para aumentar su efecto. Si el producto estrella es el césped, por ejemplo, puede perfumarse el negocio con fragancia de hierba recién cortada. Esta es la estrategia de Starbucks, que usa el olor de café recién hecho en todas sus sucursales. El olor puede apreciarse desde la puerta, lo que atrae a quienes pasan por delante y que, tal vez, no tenían pensado entrar a tomar algo.

Pero el marketing olfativo no está dirigido solo a multinacionales: cualquier empresa puede implementarlo para reforzar sus ventas. No es necesaria una gran inversión para conseguir rentabilidad con un retorno inmediato.

Cada día es más popular encontrar negocios minoristas como peluquerías, estéticas, farmacias, clínicas y otros profesionales de la salud. También hoteles, centros deportivos y de ocio o empresas textiles utilizan ya aromas para transmitir sensaciones a sus usuarios.

Deja un comentario